BUSCA IMPULSAR EL USO DE BIOCOMBUSTIBLES EN SISTEMAS DE PROPULSIÓN ESPACIAL
El Gobierno de Córdoba puso en marcha BioESPACIAL, un programa que busca estudiar y desarrollar aplicaciones de biocombustibles, especialmente bioetanol, para sistemas de propulsión vinculados con la industria espacial argentina.
La idea de la iniciativa es conectar dos sectores en los que la provincia posee capacidades consolidadas: la producción agroindustrial de combustibles renovables y el desarrollo científico y tecnológico aeroespacial.
El objetivo es avanzar en la investigación, desarrollo y validación tecnológica para determinar cómo estos combustibles pueden incorporarse a futuros sistemas nacionales de propulsión.
El programa surgió mediante un convenio entre el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de Córdoba, la Cámara de Bioetanol de Maíz, PROPULSAR, la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba y FDC Diseño y Desarrollo.
Además de investigar combustibles para propulsión, BioESPACIAL busca vincular universidades, empresas y organismos públicos, generar conocimiento especializado y desarrollar capacidades que puedan trasladarse a proyectos aeroespaciales. Córdoba ya viene extendiendo el uso del bioetanol hacia el transporte y otras actividades industriales, y con este programa busca llevar esa cadena de valor hacia un sector de mayor contenido tecnológico.
Antecedentes de Argentina y proyecciones futuras
En Argentina también hay antecedentes de motores espaciales experimentales impulsados por biocombustible. La empresa LIA Aerospace, dedicada al desarrollo de sistemas de propulsión y tecnologías espaciales, realizó en 2021 el lanzamiento del cohete Zonda 1.0. Se trató de un demostrador de 3,8 metros de altura, cuyo sistema de propulsión utilizaba peróxido de hidrógeno como oxidante y biodiésel como combustible. Energíasalternativas y renovables
Posteriormente, la empresa desarrolló sistemas de propulsión para satélites y vehículos espaciales que podían emplear propelentes basados en alcohol. Estos proyectos demuestran, además, que el combustible renovable no se limita a lanzadores, sino que también puede analizarse en motores para maniobrar en el espacio.
BioESPACIAL se encuentra todavía en una fase inicial, y el primer paso de la iniciativa será crear la estructura técnica e institucional necesaria para estudiar estas alternativas y avanzar hacia demostradores y validaciones. Si los desarrollos logran superar esas etapas, el proyecto podría agregar una nueva aplicación de alto valor tecnológico a la industria argentina del bioetanol y, al mismo tiempo, incorporar al sector espacial una línea de investigación sobre propelentes producidos localmente.
Fuente: EspacioTech

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