miércoles, 21 de enero de 2015

Hace 25 años el país lanzaba al espacio su primer satélite

EL LUSAT-1
   
Por Javier García, ArgentinaEnElEspacio

El 22 de enero de 1990 un cohete ARIANE IV de la Agencia Espacial Europea lanzaba al espacio desde el centro espacial de KOROU -en la Guyana Francesa-, el LUSAT-1, el primer satélite argentino. Fue construido por AMSAT Argentina con el objetivo de contar con un satélite de comunicaciones para los radioaficionados.

Revista SOMOS (1990) reflejando el acontecimiento.

La idea de construir el satélite surgió en 1987 del ingeniero Carlos Huertas junto a un grupo de colaboradores. Fue mediante el aporte de los miembros de la asociación, junto a la ayuda recibida de unas pocas empresas privadas, que se logró financiar el proyecto. Por ejemplo, la empresa ALUAR (Aluminios Argentinos), aportó el aluminio para la construcción del satélite, el cual fue elaborado bajo un riguroso procedimiento de calidad que permitiera cumplir con los exigentes requisitos de un proyecto satelital.

El encargado de la construcción del aparato fue José Machao, un joven técnico de la provincia de Entre Ríos, quien viajó a Estados Unidos para realizar la tarea de construcción en los laboratorios de la University of Colorado Boulder, lugar que había sido previamente seleccionado para realizar el montaje del satélite. Allí, Machado estuvo abocado a la tarea de construcción del ingenio durante aproximadamente un año.

Machao junto al LUSAT-1. Foto: AMSAT Argentina.

El pequeño satélite tenía una estructura cúbica de 23 cm de lado, un peso aproximado de 10 kg, y debía alcanzar una vida útil de seis años, tras lo cual sería reemplazado por un nuevo satélite que nunca llegó a ser construido.

La carga útil

La baliza de CW del LUSAT-1 fue desarrollada íntegramente en el país. Aparentemente, hubo dos grupos de trabajo, uno de La Plata y otro de Córdoba, que desarrollaron en paralelo cada uno su propia baliza. Existe incluso controversia respecto a cuál de las dos fue la que finalmente llevó el satélite al espacio.

Además de los elementos destinados a las comunicaciones, el LUSAT-1 portaba una serie de experimentos; una memoria EPROM para estudiar los efectos de la radiación sobre los circuitos electrónicos en órbita terrestre, un contador EDAC para realizar estudios sobre partículas de alta energía, un dispositivo para medición del campo magnético, y otro que se valía de 14 sensores para efectuar mediciones del balance térmico.

Vista de la electrónica interior del LUSAT-1. Foto: AMSAT Argentina.

Con un periodo orbital de 1 hora 40 minutos, el LUSAT-1 orbita la tierra a 820 km de altura, y continúa aun hoy dando tenues señales de vida, lo que demuestra el exelente nivel técnico y el gran trabajo realizado por aquél grupo de argentinos que se propuso construir y llevar al espacio el primer satélite argentino.

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