Sigue a continuación una nota publicada el día de ayer en el portal BankMagazine.com, destacando el aporte financiero que realiza la Corporación Andina de Fomento (CAF) al plan satelital nacional.
UN SATÉLITE CON CRÉDITO
Cómo fue el proceso de financiamiento del satélite, la primera experiencia mundial para una institución de estas características.
El 16 de octubre pasado no fue un día más para la Argentina. Tampoco para Rubén Ramírez, el representante de la Corporación Andina de Fomento (CAF) en el país. Ese día, se lanzó luego de más de dos años de preparativos el ArSat-1, el primer satélite argentino y el primero de telecomunicaciones en América latina. Así, el país se transformó en el octavo del mundo con capacidad para lanzar un satélite propio al espacio, un proceso que culminó exitosamente un par de semanas después con la llegada del mismo a su órbita.
Pero, ¿qué tiene que ver Ramírez en todo esto? Tal vez la historia menos conocida detrás de este desarrollo es que contó con una importante ayuda crediticia de parte de la CAF, que así se transformó en la primera institución de crédito multilateral en aprobar en el mundo una iniciativa de estas características. “Pusimos US$ 100 millones para que el proyecto pudiera llevar adelante, el resto salió del propio Estado argentino”, explica Ramírez, quien recibió a Bank Magazine en la oficina que la institución posee en Catalinas. Se calcula que el desarrollo total del satélite, incluyendo su lanzamiento, demandó unos US$ 270 millones.
